El Teniente Coronel Pedro Ruiz nació en la villa de
Eten el 24 de Junio de 1831. Fueron sus padres: el coronel español don Pedro Manuel
Ruiz y doña Juliana Gallo, siendo niño perdió a su padre. Estudio y trabajo en
su pueblito natal, hasta los once años, edad en que pierde a su madre, lo que
obliga a viajar a Chiclayo y a trabajar en el oficio de relojero.
Su primer Invento: una caja musical
Desde
muy niño revelo su genio precoz. Le fascinaba la mecánica. Llamo la atención un
aparato de cuerda que hizo, cuando tenía 10 años, aparato que producía hermosos
sonidos.
Carrera militar
A
los 15 años se trasladó a la capital. Movido por su vocación militar ingreso
como cadete en 1848. Muy pronto por su corrección, valor y pericia, logro
ascender a alférez y se inició así su brillante carrera militar, bajo la egida
de castilla, del General Mariano Ignacio Prado, San Román, Balta Y Diez Canseco que le dispensaron gran consideración
y afecto; sobre todo Castilla, Balta y el General Prado, a lado del cual se batió en el glorioso combate del 2
de mayo de 1886.
El reloj de Chachapoyas
Después
de estas hazañas fue ascendido a Mayor
graduado en enero de 1865 y a mayor efectivo en febrero del mismo año, siendo
Aliende el Ministro de la Guerra. La gratitud de los amazonenses fue grande
para don Pedro Ruiz y de sus días en Chachapoyas quedo cual monumento de su
pericia el reloj público de aquella localidad.
Vencedor del Combate del 2 de Mayo
Al
iniciar el general Prado el moviento de la Restauración, el entonces mayor
Pedro Ruiz se alió a tan noble y patriótica causa y peleo valientemente en el
glorioso combate de 2 de Mayo de 1866, en la Segunda Compañía del Regimiento de
Jefes y Oficiales que comandaba el Teniente Coronel Montalbán y cuyo jefe fue
el coronel Robles. La junta calificadora presidida por el General don Miguel Medina, lo declaro
Vencedor del Combate del 2 de Mayo; por cuyo motivo el Gobierno del General
Prado le concedió diploma de honor, la medalla de oro de la gratitud nacional y
su ascenso a Teniente Coronel.
Su monumento reloj de Lima
Terminado el conflicto con los españoles, Pedro Ruiz Gallo se dedica
por entero a su obra maestra: el reloj monumental, que embelleció nuestra
capital y que fue llevado como botín por el ejército chileno cuando entro a
Lima.
El
año 1868 un decreto del Presidente Balta considero al Teniente coronel don
Pedro Ruiz agregado al Estado Mayor General para que pudiese terminar su obra.
Esta es la época de mayor esa lucha de nuestro héroe. Se esgrimen contra las
envidias e incomprensiones. Le quitan hasta su ordenanza; le apresan su
ayudante: le niegan sus sueldos; lo mal informan ante Balta; el sigue sereno,
impasible, rectilíneo, tenaz, persevante en su obra monumental.
Al
fin un día ve realizado su sueño. El congreso de 1868 a iniciativa del diario
“El Comercio” de Lima que aboga en su favor, de ley necesaria y el gobierno de
Balta, atacando al congreso, otorga la protección debida. Y el 6 de Diciembre
de 1870 se inaugura la obra insigne. En los jardines de la Exposición (el
actual “Parque de Lima”) Se levantó el Reloj, comparable al reloj de
Strasburgo.
Tenía once metros de altura Tenia once metros de altura, 16 de ancho
y y 5 de espesor; nueve esferas y
señalaba los días, los años, los meses, las estaciones, las fases de la luna,
izaba el pabellón nacional y entonaba nuestros mágicos Himno. Cada hora renovaba
estaciones, las fases de la luna, izaba el pabellón nacional y entonaba nuestro
mágico Himno. Cada hora renovaba estaciones, las fases de la luna, izaba el
pabellón nacional y entonaba nuestro mágico himno. Cada hora renovada un cuadro
de la historia y dos centinelas presentaban armas, al son de la marcha de
banderas, cuando izaba nuestro bicolor. Esta reloj fue el orgullo de nuestra
capital, hasta que se lo llevo el ejército chileno en la desastrosa guerra del
pacifico.